lunes, 13 de mayo de 2013

Dignidad

No me subestiméis, pues mío es el viento.
No me desprecies, pues mía es la avaricia.
No dudéis, venceré.
Temed, soy yo.

Desde el suelo me alzo, digno, divino.
Y no imploro a las estrellas, ya nada.
Nada son, nada es, ahora.

Que mi Reino, vacío, late.

1 comentario:

Valkyrie dijo...

Cuando no tenemos nada (que perder) podemos hacerlo todo.

¿Si sabes que acabará mal, dejas de saltar?
Ahora mismo no me importa, y debería ser así siempre. Aunque acabe mal.