martes, 15 de septiembre de 2009

nunca serás

cojo tu mano ensangrentada
señalo la iglesia cuyas campanas anuncian mi redención.

escucho tu voz tras sus tañidos

luchaste, quedas libre de toda culpa, puedes ir en paz.

pero tras las finas palabras de indulto, se esconde la cruel verdad

nunca serás aquel que me saque esta espina.

y te liberas del abrazo de mi mano, dejandome tu sangre.

tú, te llevas mis ojos.

y en mi frente, media frase: nunca serás...

1 comentario:

Valkyrie dijo...

yo, que tantos hombres he sido, nunca seré aquel en cuyos brazos desfallecía Matilde Urbach,..