martes, 7 de abril de 2009

Tango.


Al son de un tango argentino, haciendo de los silencios en exceso las sonrisas necesarias.

A golpe de piano y tacón, conviertiendo cada nota en una nueva palabra, cada gesto en una nueva sensación.

contemplando como bailas, sola, esa pieza que compuse para dos, disfrutando de los movimientos autosuficientes que tus piernas enlazan al aire.

barriendo, al ritmo que marcan los vuelos de tu falda, los restos de la rosa que tu boca no consideró digna de morder.