miércoles, 19 de noviembre de 2008

a mis cuarenta y diez, cuarenta y nueve dicen que apartento.

no hay noche, ni palabras.
tampoco hay hoy aires de reflexión.
tampoco rug
e fuera el viento, no sopla.
no cae nieve, no la hay ya en el gorbea.
la lluvía se deja ver de vez en cuando, pero no baja con ganas, no tiene prisa.

ya no hay palabras.
hay venenos, y dardos, y cosas que vuelan de manera... .vuelan.

hay deseos, y motivaciones. razones, absurdas, combincentes. bonitas, feas y demas.
y me sirven.


hay escudos y apariencias, pero ya no sirven, ya no valen, ya no ocultan
y no es malo. o no creo (quiero) que lo sean.

ya no tapan, ahora solo están ahí.

es(son) como la peladura de una fruta, que sigué ahí pero la fruta ya demasiado madura, ha decidido emprender
su camino a la descomposición saliendo (en forma de puré) por los pequeños poros de la piel.

y no es triste, es más carente de sentido.

pero no importa, :D realmente no importa. son palabras, palabras tontas y a destiempo que salen de unas manos que tejen por tejer.

sin proposito. como siempre. sin intención alguna.

por el simple hecho de ser.

peeeeero (que siempre lo hay)

hoy no, pero mañana (igual que ayer) no querré ni ser, ni oir, ni dar.

motivos ¿esos? los guardo para mí?

__________________________

-entonces... ¿mañana a las cinco?
-claro, pero el banco lo traes tú







a mis cuarenta y diez, curenta y nueve dicen que aparento. y yo, durmiendo entre el centeno

1 comentario:

Guri dijo...

como llovía en inglaterra.
recuerdas por mí?