viernes, 4 de julio de 2008

lagrimas


La primera lagrima cayo del cielo solo para decirme que le seguirían un millón más.

Pero para mi solo importaban las diez primeras.

 Diez gotas que se clavaron en mi como alfileres que una mano anónima y despreocupada, indiferente hacía mis problemas, derramó sobre un cielo blanco y azul.

 De los diez primeros cristales, tres me dieron en la cabeza. Uno en la frente y dos en los labios.

Los siete restantes, fueron a parar directos a mi alma. Un pensamiento de lluvia por cada mes que estuviste a mi lado.

 Y luego, el resto de miles de gotas de limón, acidas en mis heridas, me envolvieron de ese frío húmedo de una tormenta de verano.

 No me moví, ni dije nada, ni hice nada. Solo sentí.

 Quise pensar que tú me estabas viendo. Que te reías de mi tras una de las nubes que trataba de corroerme. 

Y soñé con el hecho de que cuando mi cuerpo desapareciera, mi siete veces dolida alma, fuera a descansar a un prado lejano. Donde tu alma juguetona aun me quisiera a su lado y, aunque fuera todo un simple teatro, me dejara acercarme a ella.

 Pero con las ultimas diez gotas de agua, se fueron las ultimas siete heridas, los últimos dos besos y el ultimo pensamiento.

 Pero aunque eso ya no estuviera allí

 lo, te seguía queriendo.

1 comentario:

†·.·Darky·.·† dijo...

Soñar nos aleja de la cruda realidad, pero resulta tan gratificante >.<

aki tenes 1 alma ke te kere mucho yukitooo!!!