miércoles, 11 de junio de 2008

¿Él? Él era un muñeco
¿Ella? Ella era una niña caprichosa.
La niña quiso el muñeco.
El muñeco, el muñeco era el mejor muñeco de la tienda. Pero él no lo sabía.
Por supuesto, los muñecos nunca saben cuan valiosos son, al fin y al cabo, solo son muñecos.

Pero la niña si lo sabía. Y por eso lo quiso, y por eso lo compro.

Pero la niña pronto se cansó de él. Una vez comprado, el muñeco perdía parte de su encanto, pues ya no era aquel juguete inalcanzable de la balda de la juguetería, sino aquel juguete que destacaba entre los que tenía en su balda.

Así pues decidió comprar otro, y ese lo tiró, por sí osaba hacer competencia a su nuevo juguete nuevo.

Pero pronto empezó a sentir la falta de aquel muñeco que había tirado…

Y por desgracia para ambos, ahí estaba el muñeco, esperando, en la basura.

5 comentarios:

Guri dijo...

Estremece esta historia...

...

estremece el origen de esta historia...

pero dime tú, oh, mago, qué pasó después?

dentro de muuuucho tiempo, acuerdate de escribir un final

Guri dijo...

ah! se me olvidaba, ya no lloro por muñecos ^^
que se supone que estábamos jugando a ser mayores :P

Kurai Megami dijo...

siempre son más bonitas las cosas que no se tienen. Pero más bonitas son aún las que se perdieron -_-
en fin, supongo q es xq somos unos egoistas idiotas -_- no tenemos remedio

bonita historia ^^
kissus tatou

sueño de cristal dijo...

Fue a buscarlo a la basura?

rha dijo...

kiero ke continues esta historia...me encanta es guay...triste(kmo no tu en tu linea) pero genial...yo kiero tu creatividad!!!!!!
^^