lunes, 5 de mayo de 2008

el día habia sido perfecto. nada parecia fallar aquel día. de pronto, y asombrado de mi propia felicidad, recordé que me faltabas tú. 

pero luego pensé. tal vez tú ausencia sea parte de mí día perfecto.

sonreí, sonreí como solo se sonríe esos días en los que aun pensando en cosas tristes, tu rostro refleja un apacible estado de paz.

a sabiendas de que el próximo no seria tan bueno, pasee hasta el parque para disfrutar del buen estado de animo que se habían dignado a prestrarme.

2 comentarios:

Guri dijo...

Eso... suele suceder muy a menudo...
y... es lo que hace especiales esos dias en los que, aun pudiendo tocar el dichoso porvenir con las yemas de los dedos y saber que sus vestidos no son de seda, sonriamos...

Kurai dijo...

diox
ver esa imagen ha exo q casi sienta q m pican los ojos (más aún) son malos días pa mi cn este tiempo...
el caso es que de esos días hay poco así que mejor aprovecharlos en vez de malgastar el tiempo preguntandonos por qué.
no hay porque sumar una pregunta más a la montaña de las que no encuentran respuesta
kissuus